viernes, 8 de noviembre de 2013

Las calles sucias de Madrid.


     La alcaldesa de la ciudad, Sra. de Aznar, no reparó en gastar palabras aludiendo al buen hacer de las empresas encargadas de la limpieza urbana y señalar que:

Los que limpian ensucian.
"En una gran ciudad como Londres se limpia una vez a la semana y es suficiente para mantenerla limpia".
¿Con ello quizá quiso decir que los madrileños somos unos guarros? Esta alcaldesa si realmente piensa que con una vez a la semana es suficiente ¿Será quizá porque ella en su medio más cercano así lo hace? En los días que van de huelga la acumulación de basura es notable, y dado el caso, si la “sugerencia” de la Sra. Botella es parte fundamental de su “sensatez”,  es deseable que la nombren presidenta de honor de una sociedad relacionada con sus consejos. Qué menos.

   Que las calles de Madrid presenten el panorama que se percibe no es fruto de un día, tampoco los problemas a resolver con los servicios y el personal de limpieza es de hoy, esta situación se arrastra desde el momento en que el ayuntamiento de la ciudad relegó en empresas privadas los servicios que son causa de esta situación.
Trabajadores en servicios mínimos.
     En el 2002, D. José María Álvarez del Manzano portaba el bastón de mando de la Villa y Corte, y es bajo su mandato que el consistorio privatiza los servicios de limpieza urbana. Como todo lo que se hace con inconsciencia, sin valorar en ese instante más allá de los intereses crematísticos y promesas a cumplir, más adelante acarrea consecuencias desagradables y penosas para las personas implicadas, en este caso los trabajadores de la limpieza, y todos los que padecemos la situación. De este guiso apartamos a los “cocinillas”, que no son otros que aquellos políticos y empresarios que brindaron su apoyo a D. José María en la reelección a la alcaldía, y que llegado el momento le reclamaron su parte del pastel.
     Estos vuelven a pecar en los mismos mandamientos que sus antecesores por los siglos de los siglos, a saber: El séptimo, octavo y decimo. Son los mandamientos que todo aquél que se considere un “buen político”, según su credo, debe deshonrar.
     Por otro lado, las razones que llevan al personal de la limpieza de Madrid a la huelga, son unas cuantas y “casi” todas justas; estas se ven sensiblemente “alteradas”, por los propios trabajadores, pues, una huelga se plantea y se lleva a cabo como presión para alcanzar las metas que se consideran necesarias para la seguridad e higiene en el ámbito laboral, y para conseguir un apropiado salario al trabajo que se realiza. No se lleva a cabo una huelga de limpieza urbana para enarbolar banderas que no vienen al caso (entiéndanse banderas correspondientes a la segunda república), ni a sembrar las calles adrede de basura, esparciendo bolsas de restos de toda clase de desperdicios por distintos barrios, hacer fogatas en las vías públicas, quemar y romper contenedores y papeleras, cuyos destrozos ascienden ya a un valor de 238.000 €, ni vaciar estas en las aceras y calzadas, y esto que cuento y critico lo han visto mis ojos. No es de recibo plantear una huelga esperando que respeten tus derechos cuando tú no respetas el derecho de los demás.
     Este país sigue siendo, lamentablemente, un país de ignorantes e ineducados que presumen de conocer derechos pero se saltan a la torera los deberes. Guiados por cuatro bocazas y unos “pringados” pagados por los mismos sindicatos, la masa se transforma en grupos violentos, sin raciocinio, y causantes de una impropia aptitud de seres civilizados.
     Quisiera creer que los susodichos cuando recapaciten y contemplen su comportamiento en los hechos, renieguen de su actuación, y no se reconozcan, aunque lo estén, partidarios de esta, pues si así no fuere, “pena, penita, pena” que decía la canción.
     No son maneras por mucha razón que se lleve, que la lleváis y podéis perderla, por creer que las huelgas se hacen y se ganan con violencia. Habréis de conocer que las huelgas se ganan con razones, con exposición de las necesidades, y con un dialogo en que ceden las dos partes y ganan las dos partes, y todo lo que no sea así, pasará factura más temprano que tarde.
T.S.G. (Aes sin hache)
tmsg1953@gmail.com
8.11.2013.

 
 

 

jueves, 7 de noviembre de 2013

Autonomías, libertinaje, despilfarro.


     Meter todos los sucesos en el mismo saco es imposible, no hay saco donde quepa tanto disparate.
     A este país le llegó la libertad como agua de mayo, pero con la libertad llegó el libertinaje; el libertinaje no es si no otra manera de llamar al compadreo y a la convivencia de los mediocres. En una sociedad que se preocupaba más de reorganizarse que de alcanzar un estatus de comunidades, se infiltraron los ineptos de turno hasta alcanzar los cargos y puestos laborales, a los que no hubiera ni soñado nunca llegar de no ser por esa puerta abierta, que permitió que se deslizaran con sigilo. Aquellos dispendios generaron una parte sustancial de los problemas actuales.
     Las autonomías fueron, y sin quizá, el mayor de los despropósitos.  Esta España, sin comerlo ni beberlo, mejor dicho y acogiéndonos a la realidad (no virtual), comiéndoselo y bebiéndoselo todo, y con el todo solo me refiero a lo ajeno, se despertó un día con que cada comunidad tenía un parlamento, y cada parlamento un monstruo ineficaz repleto de carnets, de favores por pagar, de intereses creados en nombre de una libertad que no merecía este pago.
     Por esa puerta se colaron las televisiones autonómicas, las privatizaciones sanitarias encubiertas, la educación a la carta, el despropósito financiero, y las cajas de ahorro, que dicho sea de paso, dejaron de ser de ahorro para convertirse en el despilfarro de unos miles de seudo políticos, de unos sindicatos que ni en sus mejores previsiones se veían sentados en una mesa ejecutiva de la banca disfrazada de popularismo.
     Se colaron los favores, sí, y con ellos se personaron otros favores que contribuyeron a la creación de la pirámide voraz que es en la actualidad.
     Cada cual quiso tener su coto de caza, un coto hecho a medida del bocazas de turno. Televisiones, emisoras de radio, prensa escrita, cualquier medio de difusión al servicio del alago era una inversión necesaria para los incapaces de llegar al pueblo con su trabajo en beneficio de la sociedad. En principio nunca supieron lo que era la sociedad, para estos personajillos, la sociedad eran ellos y sus alatares, detrás de esto solo existía los “san paganinis”, esa plebe mal encarada incapaz de valorar lo que ellos con sus prebendas contribuían al bien social. Dicho lo cual, sabido es que allí donde se incorpora un político, lo que es empresa que convierte en feudalismo.
     Particularmente no concibo que donde se lograban beneficios sin incrementos de impuestos; hoy que estos se multiplican por doquier, no se pueda cumplir un presupuesto con seriedad. Los dispendios son tal, que se triplican en un plis plas. Ejemplo: En las cajas de ahorro en una libreta te abonaban un 3,50% anual de intereses, hoy te cobran hasta el sello de la correspondencia, y agradecido. (Cómo muestra un botón).
     ¿Qué falta hacía de dividir España en gobiernos autonómicos? ¿Qué necesidad de alimentar estómagos agradecidos llevó a este despropósito? A la vera de estas llegaron cientos de miles de funcionarios que no servían más que
 
para triplicar un servicio que ya estaba cubierto.
     La Seguridad Social funcionaba correctamente, todo era gratuito, medicamentos, sean cuales fuere, todo tipo de prueba, etc., hoy medicamentos pocos, genéricos, y de copago. Una vergüenza en los hospitales, y no debido al trato del personal; recortaron en calidad alimenticia y suprimieron la merienda, un vaso de leche o tisana con unas galletas ¡Qué miseria!
     La televisión, que es uno de los pocos entretenimientos que le queda al paciente, es de pago, ¡Qué precios! No sabes si las monedas que debes de echar para que funcione es un atraco o un robo, pero que es una de los dos seguro.
     En este país pagas por respirar, se asemeja cada día más a esos restaurantes en que entras, saludas, y ya te han cobrado diez euros, y la situación más rocambolesca es cuando pides la cuenta, siempre hay alguien que dice “he comido una pijada, ¿esto era él aperitivo o un entrante? Estoy harto de que no dejaran de llenarme la copa, o te la bebes enseguida o se calienta el vino, la disyuntiva es: te la bebes y te la llenan, te la bebes y te la llenan,  te la bebes y te la llenan, te la bebes…menuda cogorza, y si no hay queda el vino, fresquito, pero en la cubeta ¡Leches! ¡Es que no les enseñan a estarse quietecitos hasta que les reclame!”. Por un litro de agua, de inferior calidad que la que emana del grifo han osado pasar una factura superior al total del gasto de toda una finca. Eso sí, estaba todo muy rico, pero más rico que el dueño presiento que no. Y la pregunta es ¿Ahora donde vamos a comer? Hacia este fin camina el país.
     Cambiamos un dictador por miles de dictadorzuelos, y el “usted no me conoce” por “¡USTED NO SABE QUIÉN SOY YO!”, pero si lo conocemos y lo sabemos, ¡¡¡OTRO IMBECIL!!!
     Ahora, en los tiempos en que la bonanza económica es una utopía, hay que poner veto al despilfarro, por mucho que les duela echar el cierre a sus sueños de grandeza. En fin, a pesar de todo lo sucedido nos quedan aeropuertos que sirven para pasear, palacios de congresos que no han acogido ni la inauguración, piscinas polideportivas sin agua, autopistas de pago deficitarias por falta de uso, puertos deportivos donde atracan dos yates, y uno es del “jerarca” de turno, y miles de inauguraciones y reinauguraciones que no son más que eso.
     Las autonomías han aportado más desengaños que bienes. Cataluña y el País Vasco si deberían de haber tenido la administración de algunas materias, pero nunca las comunes al estado. No se debería de haber cedido Sanidad, educación o hacienda, y sí otros servicios inherentes a los derechos contraídos.
     El hecho de querer contentar a todos es imposible, la justicia, por mucha que sea, siempre estará en desacuerdo con una de las partes, a no ser que se distribuya una justicia salomónica, y esa sería la injusticia de la justicia, pues siempre saldría perdiendo el más débil.
     Después de lo acontecido en Canal 9 (Donde sus “profesionales” despotrican de sus políticos – jefes a toro pasado después de haber callado y acatado como borregos y abnegación todas las “recomendaciones” de los gobernantes de la ínsula), es de esperar, y no es un vaticinio si no una realidad, que a continuación echaran el cierre Telemadrid y…el tiempo dirá cuantas y cuando. Primero ha ido desapareciendo la prensa escrita, mal que nos pese, por la pérdida de pluralidad informativa (la cual cada vez era menos plural y más desinformativa), veremos cómo los sueños de grandeza de esos “faraones” de provincias, se convierten en humo, y  dejaran tras de sí una estela de desencantos y unos trinos que entonaron muy bien pero sonaron muy mal.
T.S.G. (Aes sin hache).
6.11.2013.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Escritores (Un coctel de vanidades).


     Existen escritores para todos los gustos: Conocemos los escritores enrevesados, que partiendo de una noticia sencilla son capaces de lograr que cuando termine el artículo no recuerde el por qué de este ni de donde partió. Los doctos, son otra clase a estudiar, no voy a dedicar a ello más allá de estas palabras, ni pretendo,  porque estos son aquellos que cuanto más escriben menos se les entiende. Los pesimistas aportan mucha alegría a la vida y a las letras, porque nunca, ni adrede, consiguen eludir que un suceso dramático quede en eso solamente, no pueden evitar, por mucho que lo intenten, que este se convierta en un cataclismo de proporciones universales. ¡Son maravillosos! Lo realmente nefasto de estos es que se creen incapaces de escribir relatos de ciencia ficción ¡Si es lo suyo! ¡Todo en ellos es ficción!
     Los sarcásticos tienen el futuro asegurado, nunca les falta un personajillo que les brinde el jugo de donde extraer la materia prima para crear su penúltimo coctel popular, siempre bendecido por la mayoría silenciosa; jamás timados por los críticos ni la criticas, que manosean el arte del jabón en este eslabón, al que se unen los indecisos y los que no tienen opinión ni propia ni ajena, y que usan como salvavidas de ese eterno barco naufrago que es su vida. Los dramáticos tienen otro sentir, son aquellos que aunque la noticia sea se leve no pueden abstenerse de darle ese tinte exagerado que deja vacio el contenido.
     Son los risueños los que equilibran las noticia, la quitan el amargor, la endulzan el pesimismo, la aliñan de sal fina o gorda (según convenga), le añaden su perejil, su pizca de pimienta, su golpe de vinagre, su bálsamo de aceite, lo justo, lo necesario para que se deslice por allí donde ellos encaminan sus palabras. (Éstos suelen ser los que más trabajan para los partidos políticos, lo usan todo, ese todo es bueno o malo según convenga, y después de leer y releer, y escuchar (que no oír) todo ese manojo de palabras, los sufridos papanatas llegan a la fatídica conclusión de que no han entendido nada, que es lo mismo que se ha dicho).
     Los humildes escriben poco y les leen menos. Los fanáticos no escriben solo vociferan, lo penoso es que ha esos gritos les acompaña una corte de extremistas. A éstos nunca les falta un grupo de salvajes que intenten, mediante la amenaza física y verbal, que sus peroratas lleguen allí donde no llega la razón.
     Como se puede comprender tras estas líneas los escritores sobreviven como la suerte, los hechos, el trabajo, la intuición y el saber les concede los dones. Son todos ellos opinantes de variada índole, sutiles, grandilocuentes, perezosos, atrevidos, son una multitud que habitualmente deben de sentirse orgullosa de tener su referente en otro articulista, maestro para sus intenciones y entendimiento, y guía en su presente.
      Por si esa multitud que preveo no tarde en llegar más que mi vida, me dispongo a cerrar estas líneas con el recelo de que no sea esta noche. Es que esta noche… necesito dormir.
T.S.G. (Aes sin hache)
 

 
4.11.2013.

viernes, 1 de noviembre de 2013

“Rayito” (Una historia de la calle).


     Llevo décadas viendo a este personaje deambular por las calles de Madrid, décadas que irremisiblemente han pasado por su rostro de una manera tan feroz que ya apenas una leve sonrisa se vislumbra en la comisura de sus labios.
     Rayito es un hombre al que no sabría definir la edad, todas ellas se quedaron detrás del maquillaje de payaso que cubría, quizá la amargura, de tener que pedir en la calle la subsistencia diaria. Hace años se pintaba y se vestía de payaso embozaba una sonrisa, y aspiraba a alcanzar tiempos mejores, no debieron de llegar nunca, pues los años se fueron y Rayito sigue solicitando de todos lo mejor que podamos darle.
     Con su maletín, una silla plegable, su plato casi siempre vacío, y un letrero demandando una ayuda, llamaba la atención del transeúnte, sin hablar, con gestos casi imperceptibles, con su silencio, y con unos ojos que día a día se fueron apagando de alegría, de esperanza, y mirando cada vez más al suelo. Ocupaba un espacio, cuasi permanente, en la calle Goya de Madrid, un espacio que apenas nadie veía, y que después de tantos años deambulo por otros lugares: Glorieta de Bilbao, calle Fuencarral, Gran Vía, etc., pero su base, por así llamarla, seguía siendo la calle de Goya junto al Corte Inglés.
     Es Rayito quién nos muestra cada día el ayer, sus ilusiones se fueron quedando en aquella pequeña jofaina, aquella que un día debió de colocar junto a él con la intención de que le marcara el camino hacia nunca supe donde, pero que podía haber sido la escudilla de cualquiera de nosotros.
     Sigue Rayito en la brecha, si antes pedía una ayuda en aquél letrero para vivir, ahora pide para comer, ahora la necesidad de un techo es la necesidad de una sopa, de un plato lleno ya no de monedas, si no de alimento para el cuerpo, que quién alimenta el cuerpo, está más predispuesto a alimentar el ánimo.
     Si pasó por la vida de otros, si otros se aprovecharon de su vida, si fue, si es, quién es, y que será, son un misterio para este mortal, tal como es un misterio todo aquello, que debido a los tiempos que transcurren, a la convivencias que desaparecen en las prisas, dejamos de percibir, de conocer, de sentir, y se convierten, en su paralelismo, en aquellas operaciones matemáticas  de las que jamás supimos despejar la incógnita.
 
     A vosotros que leéis esto aún os queda la esperanza de mudar de hito, esa, que para tantos dejó de existir quién sabe... ¿Cuándo, dónde, y por qué?
T.S.G. (Aes sin hache)
1.11.2013.

lunes, 28 de octubre de 2013

ETA sigue “matando”.



Este es el tribunal de la discordia.
           Existen muchas maneras de matar, y ETA ahora mata con la aquiescencia de la justicia, ahora mata con la burla hacia los muertos y los vivos, ahora matan ensañándose, minuto a minuto, hora ahora, hasta que la primera muerte acabe con los seres que no murieron con él aquél día.
     Estar de acuerdo con el sufrimiento ajeno no es de seres con raciocinio, los sentimientos de ternura, la ayuda desinteresada, la complicidad en el dolor, son una parte esencial que demuestra, que la inteligencia, está por encima de la brutalidad de la sinrazón.
      La situación creada por los acontecimientos provenientes de Estrasburgo hace unos días con la sentencia injusta (bajo mi forma de pensar), acarrea multitud de protestas en un tema a debatir en profundidad, a sopesar con paciencia,  analizar, y recordar con total claridad, nuevamente, los acontecimientos. Las leyes se pueden y se deben mejorar, los resultados podrían y deberían de haber sido otros. y volviendo la vista atrás podremos comprobar que en los sesenta años de la existencia de ETA, por esta España, pasaron gobiernos de colores distintos, que a pesar de los esfuerzos por alcanzar acuerdos de paz, rendiciones o abandono de las armas, no lograron más que engaños, respuestas incongruentes, y vuelta a empezar sin haber acabado.  
        Los distintos gobiernos y formas de gobernar (dictadura, "dictadura eclesiástica", monarquía parlamentaria con gobiernos de centro, centro derecha, centro izquierda, derecha moderada, derecha recalcitrante, izquierda moderada sin rumbo, y lo que soportamos ahora), todos ellos, quiero entender que se esforzaron por solucionar el problema.
      Casi mil muertos, otros tantos de muertos vivos, miles de heridos, miles de familias destrozadas, y lo injusto de las penas: Las sentencias revisables, la “buena conducta”,  la reducción por “estudios o trabajo (en la prisión), y la abolición en su día de la cadena perpetua, fueron y han sido causa más que a tener en cuenta por los tribunales, para que los delitos cometidos salgan tan “baratos”.  Para los miles de asesinos de toda índole estas condenas "ridículas" no son más que un leve pago por "regalarnos" su maldad.
     Algún día veremos con más perspectiva todos los acontecimientos, y los sucedidos nos parecerán igual de crueles que entonces, que ahora, que siempre, pero seremos más benevolentes con personas que hoy resultan injustas e injustamente tratadas, y traidoras a los ojos de una mayoría que aún no ven con claridad por el dolor y lo injusto de la justicia.
T.S.G. (Aes sin hache)
tmsg1953@gmail.com
28.10.2013.

viernes, 25 de octubre de 2013

La crisis en las dos Españas.


…Y continúa.
     ¿Cuándo se pondrán de acuerdo los diversos partidos políticos en que, tratándose de España, deben de renunciar a los intereses partidistas y trabajar al unísono por el bien del estado?
     La historia está para enseñarnos y recordarnos primero que somos frágiles de memoria, y segundo que todo en la vida es cíclico. Se repiten los gobiernos nefastos, las leyes incongruentes y absurdas, las guerras, las crisis, ¡Sí! ¡Las crisis! Las crisis son las que se repiten con más frecuencia, quizá debido a que los seres de fortunas necesitan más fortuna, y que los interesados en ellas necesitan de una primera fortuna para crear otra crisis posterior que le depare más fortuna. En conclusión, más crisis.
     El PSOE mientras tanto intenta (por todos los medios, incluso deleznables) que la crisis económico - social perdure hasta las próximas elecciones, y si pudiera ser hasta las generales mejor que mejor, lo importante es sacar un rédito político al padecimiento de los españoles. El PP entretanto, y encontrándose en una posición más desahogada, desea que la crisis se prolongue lo suficiente para que los auténticos “brotes verdes” florezcan días antes de los próximos comicios, con el grato placer de que su principal arma arrojadiza sea un repunte positivo que les permita sacar pecho, lucir palmito y sonrisa, y que olvidemos todo el daño que nos han causado.
    Se olvidan de que el pueblo tiene memoria. En el 2010, bajo el mandato de J. L. Zapatero, ya florecieron unos “brotes verdes”, encontrándose al cargo del Ministerio de Economía y Hacienda Dña. Elena Salgado, y el Sr. Montoro, en la oposición, no dudó ni un segundo en echar por tierra lo que era una recesión de la crisis, fue un repunte importante que posteriormente se agravó debido a la extensión internacional de ésta. Hoy en día, el Sr. Montoro, ve esos mismos brotes, y le falta tiempo para ponerse medallas. Es que no aprendemos nunca, no trabajamos por un bien común, trabajamos por nuestro bien común, y eso en la clase política es de una bajeza tal que da asco. Escuché por boca de éste señor, apenas hace cuarenta y ocho horas, que “Ha llegado a su fin la recesión, pero que aún quedaba la crisis”, tanto me da que me da lo mismo, es como el Sr. De Guindos, que nos dice que la macroeconomía marcha por buen camino, que ya tan solo queda arreglar la microeconomía. ¡Qué sí! ¡Qué me parece bien! Pero la microeconomía es la que afecta al gasto diario, y la macroeconomía a las empresas, y si la macro es importante, la micro lo es más, claro es que la micro tiene menos poder de decisión aunque sea la inmensa mayoría. No se valora, en lo que vale, el sacrificio del pueblo, que no es que sea mucho, es que es TODO.
     El crecimiento actual está basado en el turismo y la exportación, pero el hecho en sí no refleja la autentica economía de calle. Quizá la macroeconomía, y me reitero, camine hacia una salida de la recesión, pero en lo referente al pueblo, esta mejora no se sentirá en los hogares españoles ni a corto ni a medio plazo; cuando esta sea visible podremos sentir que efectivamente volvemos a ser competitivos, que dejamos atrás la autentica crisis.
     No olvidemos tampoco, que es el momento de trabajar en crear una base solida para poder solventar con eficacia las crisis por llegar, que serán como siempre, difíciles en forma, fondo, y contenido, que son cíclicas y desesperantes.
     Y ya es tiempo de enterrar no una, si no las dos Españas, y hacer crecer una nueva en la que quepamos todos, de forma, que el cuadro representativo de Goya (“Duelo a garrotazos”) sea solo un mero testigo recordatorio de lo que fuimos, para nuestro mal, un día.
T.S.G. (Aes sin hache)
25.10.2013.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Juan Antonio Martínez Camino. (Hipócrita y jesuita)


     ¡No es para estar..."enfadado"!                          Juan Antonio Martínez Camino. Obispo auxiliar de la Archidiócesis de Madrid, Secretario General y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Teólogo y una chincheta en el zapato de la curia; perteneciente a la Compañía de Jesús, tuvo la desvergüenza de comunicar a los feligreses (y a todo aquél que quisiera escucharle) a través de los medios informativos hace unos días, que:
     "La iglesia no está para ayudar a los pobres". ¡Hijo de mala madre! ¿Qué es iglesia? Iglesia es que un jesuita como tú, de estomago agradecido, cobre del estado y "chupe de ésta por los servicios prestados", que no le falte una vivienda - palacete más que digna, que disponga de coche y chofer a cargo de vete tú a saber que Dios, si ese terrestre del que te nutres, o de ese al que rezas para que no te tenga en cuenta el no ayudar a los pobres. ¿Son estos inferiores a ti? ¿Eres tú más digno de Dios?
     Juan Antonio (de tú, porque no mereces otro trato), elegiste el sacerdocio para vivir de él y no para esparcir la palabra de un redentor que (según la biblia escrita por los hombres), predicaba con el ejemplo. ¿Qué ejemplo das tú? ¿El de cómo vivir mangoneando al pueblo?
     No sé si quisiera conocer todos los tejemanejes que te has traído para llegar al cargo que ocupas, porque de la ley de Dios poco has aportado.
     Eres uno de esos jesuitas que llenan sus alforjas a base de forjar a tus fieles como si de una secta se tratara. Esa es la imagen que te dignas ofrecer, esa, y la de un ser que vive en el pasado, anquilosado por las costumbres rectas del que haga lo que haga, lo importante es que no se conozca, por que las debilidades de mi "alma" y de mi cuerpo están por encima de una plebe, a la que como buen pastor, debo de llevar por el camino y al redil, que más me convenga.
      Eres un mal, ya no sé si menor, para la autentica iglesia cristiana, y no esa que practicas de fariseísmo y ocultismo. Eres, como tantos de tu congregación, de misa diaria, de golpes en el pecho, y de perdóname señor, y, hasta mañana que volveré a ofrecerte mis tropelías.
     No entro hoy más que a opinar sobre lo que pienso de tu persona, puede que te importe un bledo, y este grano de opinión te auguro que no será óbice para que tus santos pecadores te besen la mano con su respeto, y te laman el culo con sus alabanzas, esas, que doy por seguro, si existe, no te otorgaría ni el mismo Dios.
     Ve en tu paz tú que aún sobrevives con todo tu ser podrido.
T.S.G. (Aes sin hache)
tmsg1953@gmail.com
23.10.2013.